sobre mí

Juan Sahorí

Después de pasar media vida atacado de los nervios y otra media tratando de remediar este absurdo entuerto, he decidido sintetizar todo lo que he aprendido lidiando con el estrés para ofrecerlo a todo aquel que quiera abordar este asunto con sensatez, seriedad y responsabilidad personal. También con sentido del humor para que el aprendizaje se deslice con amabilidad y disfrute.

Creo que desde el minuto cero de mi vida nací estresado. En mi infancia caí en manos de educadores con poca sensibilidad y demasiada violencia. En la adolescencia y juventud pude esquivar el estrés con agilidad, mucho cachondeo y algo de creatividad.

Estudié Derecho, ejercí de abogado un rato corto y emigré a Madrid a dedicarme al teatro en busca de sueños más excitantes que los que me ofrecían los despachos y los tribunales de justicia. Tras un tiempo intentando vivir de las artes escénicas, aterricé milagrosamente en el mundo de la Publicidad y el Marketing, trabajando como Director Creativo durante doce de años. Paralelamente, estudié Programación Neurolingüística y otras disciplinas orientales y occidentales para conocer al ser humano en sus adentros.

Dando tumbos profesionales pasé por la acción social, siendo educador de menores en conflicto o riesgo social, formador, coach experto en gestión del estrés y creatividad, autor teatral y profesor de yoga.

En todo este variado periplo hubo un punto de giro que me obligó a acometer el mayor cambio vital de mi vida: una crisis de estrés y de ansiedad que estuvo a punto de arruinarme la vida. Me puse las pilas y pronto aprendí que coger el toro del estrés por los cuernos implicaba mucho más que estudiar libros sesudos, practicar técnicas de relajación y aplicar paños calientes para aliviar síntomas. 

Con los años he desarrollado un completo programa integral de gestión del estrés que tiene una misión concreta: “ayudar a las personas a salir del sufrimiento del estrés y la ansiedad para que alcancen una normalidad saludable desde la cual acometer la ascensión a las cotas elevadas de la calma, la creatividad y el sentido de vida”. En síntesis, esa es mi Misión en esta vida y la pienso cumplir lo mejor que pueda.

 

Y ahora te lo cuento mirándote a la cara